Los miembros del XVII Capítulo General Especial de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús (MCCJ), reunidos en Roma, eligieron superior mayor al padre Enrique Sánchez González oriundo de Sahuayo Michoacán. Los trabajos capitulares duraron casi dos meses y la elección del próximo general se trasladó históricamente hasta el final donde resultó electo un mexicano en una congregación tradicionalmente europea.
El Padre Enrique Sánchez, “de 51 años y maneras dulces”, como lo describió Darío Menor, corresponsal de la prestigiada revista española “Vida Nueva”, regresa el próximo 23 de enero a su pueblo natal para presentarse a su gente como sahuayense, sacerdote, misionero y superior mayor; y también a celebrar 25 años de haber sido ungido sacerdote para ser distribuidor de la gracia divina.
El padre Sánchez festejó con solemnidad sus bodas de plata, providencialmente, durante las sesiones del capítulo, ahora viene a dar gracias a Dios por este don tan sublime, al lado de sus seres queridos, de la tierra que lo escuchó gritar y lo observó jugar.
Cabe destacar que no pocas personas rezaron a Dios con insistencia para que fuera electo el padre Enrique, pues, al conocerlo desde joven, aseguraban su entereza humana. Se cumple una vez más la bendición de Dios, pues Ana pidió con fe auténtica un hijo y el Señor le regaló a Samuel; con mucho amor Ana decía: “Al Señor se lo pedí”.
Desde el 22 de octubre del año 2009, un día después de la audiencia con Benedicto XVI, el padre se convirtió en el dirigente de un Instituto Misionero con 19 obispos y más de 1700 combonianos dispersos desde las oficinas de los centros de animación misionera donde se editan revistas y desde donde se emiten señales de radio, hasta los lugares más escondidos en el corazón de África.
Él será el encargado de iniciar la “renovación” de sus miembros, la “refundación” de sus estructuras y “recualificar” sus tareas específicas, deseó que dirigiera los pensamientos y sentimientos de los 72 miembros del aula capitular.
Durante los debates se pusieron de manifiesto los distintos modos de concebir la misión debido a la pluralidad de nacionalidades, el padre deberá mantener la unidad bajo las diferencias en el ser y hacer misión, sin olvidar que el comboniano se consagra para el mundo de los más pobres y para toda la vida.
El instituto en general “presenta síntomas sanos”, asegura el padre Enrique, no obstante, hay actitudes con cierto relativismo, materialismo y nihilismo que pueden afectar seriamente el carisma heredado a San Daniel Comboni.
El padre Adolfo Nicolás, Prepósito de la Compañía de Jesús, recomendó en la semana espiritual antes del inicio del Capítulo, dirigir el camino del Instituto desde una nueva interpretación de la “teología de la Creación y de la Salvación en actitud de escucha y diálogo con los plurales caminos religiosos de la humanidad”; mientras que el padre Pascual Chávez, Rector de los Salesianos de Don Bosco, enfatizó “la íntima relación entre el llamado a ‘estar’ con Jesús y el envío misionero”.
El Señor Jesús mandará su espíritu para iluminar la vida del Instituto que no escatima esfuerzos ni sudores para difundir la persona de Cristo a los que todavía no se alegran con la esperanza de la resurrección y la vida del mundo futuro y, además, promover frutos auténticos de justicia y de paz. Comboni murió diciendo “mi obra no morirá” y todavía hay seguidores apasionados por Cristo y por los pobres.
El padre Sánchez celebrará la misa el 23 de enero a las 12:00 horas en la parroquia central de Sahuayo, posteriormente se compartirá la comida con familiares, amigos y bienhechores en los jardines del seminario.