En la antigua estación del tren, el lunes pasado a las 20:00 horas fue inaugurado el Museo de la Ciudad con el que se busca rescatar parte de la memoria histórica de Zamora mediante objetos, documentos y galerías.
El Museo, impulsado por el Consejo Municipal de la Crónica y de manera especial por el titular de ese organismo, Lic. Jesús N. Alvarez del Toro, es una obra más de la administración municipal que encabeza José Alfonso Martínez Vázquez y su inauguración se hizo en el marco de la celebración del 436 aniversario de la fundación de Zamora.
En el marco del evento se inauguró también el mural “Zamora Ilustre”, del maestro Rodrigo Méndez, y el Dr. Francisco Miranda Godínez sustentó la conferencia “La gran charca y los primeros zamoranos”.
El acto inaugural estuvo a cargo del presidente municipal, José Alfonso Martínez Vázquez, acompañado por el Senador de la República Marko Cortés Mendoza así como funcionarios municipales, miembros del ayuntamiento y una buena representación de zamoranos.
Cabe señalar que entre los invitados también se contó con la presencia de Luis Tamayo Barboza, zamorano que es autor nada menos que del logotipo de “Cri-Cri el Grillito Cantor”, que utilizó Francisco Gabilondo Soler.
A propósito que desde hace tiempo se tenía la idea de convertir la vieja estación del tren en un museo, el alcalde al dar un breve mensaje expresó que cuando las cosas no se empiezan nunca se terminan.
Anunció que ya se tiene un proyecto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para la restauración y acondicionamiento de la vieja estación del tren.
De la misma manera anunció que ya se tiene una partida de 6 millones de pesos del programa de Rescate de Espacios Públicos que se destinarán al proyecto de restauración del edificio que alberga al museo.
Tras valorar la importancia de contar con el Museo de la Ciudad y de reiterar el compromiso de su administración de impulsar la cultura, el alcalde garantizó que en los 2 años que le quedan de gestión la restauración del inmueble será una realidad para que sea un orgullo de los zamoranos.
Después de la inauguración del Museo de la Ciudad se procedió a inaugurar, mediante el corte del listón tradicional, el mural “Zamora Ilustre” realizado por Rodrigo Méndez en el interior del muro oriente de lo que fuera la bodega del ferrocarril, mayor parte de cuyo espacio ha sido destinado al museo.
Rodrigo Méndez dio una explicación sobre el mural luego de precisar que la realización de éste fue posible gracias a los recursos otorgados para este proyecto a través del Consejo Municipal de Cultura.
Rodrigo Méndez explicó que en términos generales el mural está dedicado a honrar a los hombres ilustres pero también a las mujeres ilustres que no están contempladas en el mural pero que han jugado un papel importante en todos los sentidos. En lo particular dedicó este trabajo al P. Luis Gustavo Franco, a quien consideró un personaje rescatable.
Narró que la frase del mural ubicada en la parte superior poniente manifiesta su deseo de expresar el legado de la verdad, la belleza, la justicia, la libertad y la esperanza.
El trabajo, hecho en acrílico, tiene en el centro un personaje que representa la paz, la libertad y la realización. También está simbolizada la nación que recuerda que personajes zamoranos contribuyeron en la lucha de independencia.
Las palomas, que también aparecen en el mural, simbolizan la paz y la contribución que a elle hizo el zamorano Alfonso García Robles.
En la parte inferior aparece un campo agrícola en forma de libro que simboliza la feracidad de esta tierra. También se representa una fila de hombres que simbolizan a los zamoranos que van en pos de su obra.
También está representada la ciudad con sus tierras, su santuario guadalupano, su estación del tren y otros elementos.
Dijo Rodrigo Méndez que con esta obra espera contribuir para que todos los habitantes de Zamora se sientan orgullosos de su tierra.
EL MUSEO
El naciente museo, cuyo contenido se espera enriquecer con la aportación de los propios zamoranos, tiene, entre otros objetos, antiguas cámaras fotográfícas donadas por el hijo del fotógrafo Ignacio Vargas; un fonógrafo aportado en calidad de préstamo por Claudia Moret.
Asimismo hay monedas del siglo pasado; ejemplares antiguos de eventos de Zamora; una antigua cardadora de fabricación inglesa de la fábrica de suéteres de don Rafael Ramírez de León y una antigua prensa manual plana aportada por Ramón Hernández.
Los visitantes también pueden apreciar una generosa colección de fotografías del Zamora de ayer facilitada por Carlos del Río Loera; una galería de pinturas de personajes ilustres, y bosquejos de los cronistas de la ciudad.
Al explicar la características del museo, el Lic. Alvarez del Toro comentó que se trata de contar con un museo con características didácticas que permitan querer a la ciudad y rescatar la memoria histórica.
Tras considerar a Zamora como cuna del humanismo nacional, Alvarez del Toro reconoció que los zamoranos no han tenido la capacidad de rescatar la historia de Zamora y de sus hombres.
Hay una colección de dibujos. Entre los personajes populares plasmados en tinta figuran don Antonio Lúa, Bernardo “El Médico” Lomelí, el locutor Miguel Angel Sánchez, el cantor José Cervantes, el futbolista Roberto Rodríguez “Zapatero”, José Luis Bonilla “El Novillero” y Luis Cornejo “El Loco”.
También aparecen el periodista Salvador López del Río “Tragaldabas”, Dn. Carlos Verduzco de “El Chorrito”, el Sr. Obispo Salvador Martínez Silva, el P. Luis Caballero, el empresario Dn. Pedro Rocha Escobar, el abogado, notario e historiador Arturo Rodríguez Zetina, Dña. Carmelita Valencia de Ramos así como personajes típicos como “Pancho Pichaguas” y “El Choque”.
Está la galería de los cronistas en la que figuran el profesor y locutor Francisco Elizalde García, Dn. Francisco García Urbizu, Dn. Francisco Castillo, don Isaac Gallegos y don José Martínez Guerra, padre del actual alcalde.
En la galería de personajes ilustres están Juan García Cavadas, Gildardo Magaña, Alfonso García Robles, Perfecto Méndez Padilla, Luis Padilla Nervo, Gabriel Méndez Plancarte, Alfonso Méndez Plancarte, Fernando Méndez Velázquez, José Sixto Verduzco, Fray Manuel Martínez de Navarrete, Alonso Martínez y Fray Benito Díaz de Gamarra.
Cabe señalar que esta galería de hombres ilustres son pinturas de Arturo Hernández quien las realizó con recursos aportados a través del Consejo Municipal de Cultura.
LA CONFERENCIA
En la parte final del evento inaugural el Dr. Francisco Miranda, de El Colegio de Michoacán, sustentó la conferencia que tituló “La gran charca y los primeros zamoranos”.
Advirtió que el contenido de su conferencia es una provocación para un debate que permita profundizar en el conocimiento histórico del nacimiento de Zamora y del contexto en el que esta ciudad se ha desarrollado.
El Dr. Miranda reconoció la iniciativa municipal por la custodia de los valores zamoranos y pidió sumar voluntades para impulsar esa iniciativa.
Luego de aportar datos remotos sobre la fundación de Zamora se refirió a su interés por trabajar en el área Zamora-Jacona a la que definió como “La gran charca”. Se refirió a la integración que existe entre ambas ciudades pero a la vez sin perder su propia identidad.
También se refirió a la polémica sobre la fecha de la fundación de Zamora y consideró que esa es una polémica sin sentido y se refirió al origen y a los propósitos de Manuel Magaña al defender una fecha de fundación diferente a la que se tiene por oficial. En ese marco señaló que lo importante no es quién venga a dividirnos sino quién nos una.
También se refirió a su llegada a Zamora para ingresar al seminario y dijo tener tristeza por una ciudad que ahora no tiene ni tren ni río como era cuando vino al seminario.
También señaló que al hablar de Zamora no podemos prescindir de Jacona ni de su relación con Tangamandapio y con Tangancícuaro. Precisó que Zamora no puede entenderse sin Jacona.
En ese marco se pronunció por reconstruir la historia de Jacona y Zamora y se preguntó qué hacer para mejorar las relaciones entre ambos pueblos y cómo entender la interrelación que existe.
Para ello el Dr. Miranda, quien ilustró su intervención con la proyección de fotografías, propuso salir del agobio del pozo e ir a la contemplación de esta gran charca.